La sintonización de una antena VHF móvil es un proceso crucial para asegurar una comunicación eficiente. Lejos de existir antenas intrínsecamente superiores o inferiores, su efectividad radica en que cumplan la función para la que fueron concebidas, considerando si se requiere o no direccionalidad. En el rango de las frecuencias VHF (Very High Frequency), que superan los 30 MHz, la radiación dirigida hacia el cielo no resulta útil para la mayoría de las comunicaciones terrestres, ya que estas frecuencias tienen la capacidad de atravesar las capas de la ionosfera. Por lo tanto, optimizar el lóbulo de radiación de una antena VHF móvil hacia el horizonte es fundamental para maximizar la eficiencia y evitar pérdidas de señal.

El Principio de la Antena 5/8 de Onda
Las antenas denominadas "5/8" (cinco octavos) obtienen su nombre de la longitud de su elemento irradiante, que corresponde al 62.5% de la longitud de onda de la frecuencia deseada. Este tamaño es inherentemente mayor que el de las antenas de ½ o ¼ de onda. La mayor longitud de la antena 5/8 permite, en general, un lóbulo de radiación más bajo, lo que se traduce en una mejor propagación horizontal. Para la construcción y ajuste de estas antenas, es altamente recomendable el uso de tornillos y tuercas fabricados en acero inoxidable, garantizando así durabilidad y resistencia a la corrosión, especialmente en entornos móviles expuestos a la intemperie.
Construcción y Ajuste de una Antena VHF Casera (Tipo 5/8)
En ausencia de las especificaciones exactas del fabricante, es posible construir y ajustar una antena tipo 5/8 de onda con una bobina en la base. El proceso implica considerar la derivación a masa y la conexión de entrada del equipo. Una aproximación práctica consiste en armar la antena con dos varillas superpuestas, creando un elemento ajustable. Este elemento se va retocando gradualmente mientras se verifica la mínima ROE (Relación de Ondas Estacionarias) y la máxima radiación utilizando un medidor de campo. Si bien este último no es imprescindible, facilita enormemente la tarea de ajuste.
La longitud aproximada de una antena de este tipo puede rondar el metro con 20 centímetros, pero este valor depende significativamente de las características de la bobina. Una vez que se tiene un punto de partida para el ajuste, se puede cortar una varilla de exactamente el mismo diámetro, dejándola ligeramente más larga que la medida final deseada. A partir de ahí, se va verificando el comportamiento de la antena, realizando pequeños cortes hasta alcanzar el punto de ajuste óptimo. Si se dispusiera de la información precisa del fabricante, el proceso sería considerablemente más sencillo, pero a menudo es necesario improvisar y salir del paso con los recursos disponibles.
Para la construcción, se requieren cuatro planos de tierra de aproximadamente 50 cm cada uno, que equivalen a ¼ de longitud de onda. Estos planos se dispondrán horizontalmente sobre una placa metálica. En esta placa se instalará el conector SO-239, idealmente protegido de la lluvia para asegurar su longevidad. Es fundamental garantizar un buen contacto eléctrico entre todos los componentes.

En algunas construcciones caseras, se puede observar el uso de alambre esmaltado. En estos casos, es necesario remover el aislante para que el alambre pueda ser utilizado como conductor. Se debe crear un círculo completo de alambre de cobre que no toque ninguna otra parte de la antena, permitiendo que "flote" libremente. Una vez completado este paso, se soldará un cable apropiado, que puede ser del mismo alambre utilizado, desde el terminal "vivo" del conector SO-239 hasta la mitad del recorrido de este círculo de cobre. La línea verde en el diagrama ilustra este cable, que se sobrepone en la mitad del círculo de cobre.
El Proceso de Sintonización y Medición de ROE
La sintonización de la antena se enfoca en encontrar el punto de mínima ROE dentro del rango de frecuencias de operación. Para una antena VHF móvil, un rango de interés común es entre 144 y 148 MHz. El objetivo ideal es alcanzar la mínima ROE en la frecuencia central de 146 MHz. Si la ROE no es óptima en esta frecuencia, será necesario ajustar la longitud de la antena, ya sea disminuyéndola o aumentándola.
Para llevar a cabo este ajuste, se recomienda medir la ROE en diferentes puntos del espectro deseado. Por ejemplo, se puede situar el equipo en 144 MHz y anotar el valor de ROE, luego repetir la medición en 146 MHz y finalmente en 148 MHz. Analizando estas lecturas, se puede determinar si la antena está demasiado larga (resonando en una frecuencia inferior a la deseada) o demasiado corta (resonando en una frecuencia superior). Si la ROE es baja en 144 MHz y aumenta a medida que se sube en frecuencia, la antena tiende a estar larga. Por el contrario, si la ROE es baja en 148 MHz y aumenta al bajar la frecuencia, la antena tiende a estar corta.
Tienes PROBLEMAS con tu emisora? REGULAR ESTACIONARIAS!
Antenas Dipolo y la Importancia del Balun
La mayoría de las antenas, incluyendo las verticales y los dipolos, se ajustan variando la longitud de sus elementos. Los dipolos, en particular, son antenas balanceadas. Por esta razón, es una práctica recomendable incorporar un balun en el punto de alimentación. Un balun (balanceador-desbalanceador) tiene la función de adaptar la impedancia de la antena balanceada a la línea de transmisión coaxial desbalanceada, además de prevenir corrientes de modo común que pueden interferir con la radiación de la antena o generar ruido en la línea.
La construcción de un balun puede ser relativamente sencilla. Una opción es crear un choque coaxial enrollando varias espiras de cable coaxial. Para un balun 1:1, se pueden bobinar aproximadamente 4.6 metros de cable coaxial (como el RG58) en una sola capa sobre un tubo de plástico de fontanería con un diámetro de entre 10 y 16 cm y una longitud de unos 30 cm. Otra alternativa es usar 8 espiras de cable RG213 sobre un diámetro de 27 cm. Alternativamente, se puede optar por adquirir un balun comercial.
Un método común para construir un choque coaxial es arrollar un cuarto de onda de la frecuencia de trabajo, multiplicado por el factor de velocidad del cable coaxial utilizado (para RG58, este factor es aproximadamente 0.66), sobre un tubo de PVC con núcleo de aire. Por ejemplo, para la banda de 20 metros, se arrollarían unos 3.48 metros de cable juntos sobre un tubo de 10 cm de diámetro o más. Para la banda de 80 metros, la longitud sería de aproximadamente 13.37 metros.
Factores que Afectan la Impedancia y la ROE
La altura a la que se instala un dipolo, así como la proximidad de objetos circundantes, tienen una influencia significativa en la impedancia en el punto de alimentación y, consecuentemente, en la ROE de la línea de transmisión. El único ajuste posible en un dipolo, una vez instalada su altura y ubicación, es la longitud del propio dipolo. Si la antena es excesivamente larga, resonará en una frecuencia demasiado baja, mientras que si es demasiado corta, resonará en una frecuencia demasiado alta.
Es importante tener en cuenta que la longitud de la línea de transmisión puede modificar la impedancia en el punto de alimentación si la impedancia de la antena no coincide exactamente con la de la línea. Sin embargo, si la línea de transmisión es un cable coaxial de 50 ohmios de buena calidad y la antena está correctamente adaptada, la ROE debería permanecer constante, con una ligera reducción a medida que la línea de transmisión se alarga. Si la longitud de la línea de transmisión altera la ROE en una frecuencia fija, esto puede indicar la presencia de corrientes de modo común que están desintonizando la antena o que la línea de transmisión no es un verdadero cable de 50 ohmios. Las corrientes de modo común a menudo son el resultado de pérdidas en el balun o de otros errores en la instalación.
Comportamiento de las Antenas Verticales
Las antenas verticales suelen ser desbalanceadas. Contrario a lo que algunos fabricantes sugieren erróneamente, la necesidad de un sistema de radiales robusto en antenas verticales conectadas a tierra no siempre es el factor determinante para una buena ROE. De hecho, con un sistema de puesta a tierra muy eficiente, la ROE de una antena vertical de ¼ de onda alimentada directamente puede ser considerablemente alta, a menudo cercana a 2:1. Sorprendentemente, la ROE suele mejorar si el sistema de puesta a tierra (y, por ende, el rendimiento general) es deficiente.
Al igual que los dipolos, las antenas verticales son resonantes y se sintonizan ajustando su longitud. Alargar el elemento vertical desplaza la frecuencia de resonancia hacia abajo, mientras que acortarlo la mueve hacia arriba.

Uso de Analizadores de Antenas para la Sintonización
Para una sintonización precisa, contar con un analizador de antenas, como el MFJ 259B o MFJ 269, resulta de gran ayuda. Estos dispositivos permiten medir la ROE y la impedancia en un amplio rango de frecuencias, facilitando la identificación del punto de resonancia óptimo. Al utilizar un analizador, el resultado obtenido proporcionará una longitud muy cercana a la requerida para la antena.
Es importante tener en cuenta que este método de sintonía, según las especificaciones de algunos fabricantes, es más efectivo en antenas verticales de "tamaño completo" (full ½ size) o en dipolos que no incorporan elementos adicionales como bobinas de carga, trampas, resistores, capacitores o sombreros capacitivos. La presencia de estos componentes puede alterar la forma en que el analizador interactúa con la antena, requiriendo métodos de ajuste más específicos o la consulta de la documentación técnica del fabricante.