En la era digital actual, donde la conectividad inalámbrica se ha convertido en una parte integral de nuestra vida cotidiana, la seguridad en las redes inalámbricas ha adquirido una relevancia crítica. Las redes WiFi nos brindan la comodidad de acceder a Internet desde cualquier lugar, pero esta conveniencia también viene acompañada de desafíos significativos en términos de seguridad cibernética. Es posible que hayas oído sobre los riesgos de conectarse a redes WiFi de acceso libre, por ejemplo, en aeropuertos y shoppings. Pero ¿Sabías que la red de tu casa también puede poner en riesgo información confidencial? Los piratas informáticos utilizan diversas técnicas para acceder a tus datos privados y sobrecargar la red. Por tal razón, es importante que aprendas a mejorar la seguridad de tu router. No te preocupes, no necesitas ser un experto para lograrlo. A continuación, exploramos cada uno de los pasos para optimizar la seguridad de tu red.

Comprendiendo la Seguridad Inalámbrica: El Proceso de Conexión y Autenticación
La seguridad en redes WiFi opera a través de una variedad de métodos de cifrado y autenticación diseñados para asegurar que los datos transmitidos permanezcan seguros y accesibles solo para usuarios autorizados. El proceso comienza cuando un dispositivo intenta conectarse a una red. El dispositivo debe autenticarse correctamente a través de credenciales de seguridad válidas. Los métodos avanzados de cifrado protegen los datos en tránsito para asegurar que la información enviada y recibida no pueda ser interpretada por hackers. El intercambio de claves es un procedimiento esencial en redes seguras. Durante la autenticación inicial, tanto el dispositivo como el router acuerdan claves a través de un canal seguro.
Al conectarnos a una red WiFi, se produce un proceso conocido como «handshake» entre el dispositivo que intenta establecer la conexión (como un teléfono móvil) y el punto de acceso, generalmente un router. Durante este «handshake», se intercambian fragmentos de claves que permiten encriptar la comunicación y asegurar la transmisión de datos. Estas claves están gestionadas por algoritmos de seguridad como WEP, WPA, WPA2 y WPA3, que establecen cómo se generan, distribuyen y protegen las claves para mantener la confidencialidad e integridad de la información. Con el tiempo, estos protocolos han evolucionado para enfrentar nuevas amenazas y mejorar su eficiencia.
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Evolución de los Protocolos de Seguridad WiFi: De WEP a WPA3
Los tipos de seguridad WiFi se refieren a diversos protocolos creados para proteger las redes inalámbricas. Algunos de los protocolos más conocidos en escenarios actuales incluyen WEP, WPA, WPA2 y WPA3. Con el tiempo, estos protocolos han evolucionado para enfrentar nuevas amenazas y mejorar su eficiencia.
WEP (Wired Equivalent Privacy)
Inicialmente creado en los años 90, WEP (Wired Equivalent Privacy) fue uno de los primeros protocolos de seguridad WiFi. La privacidad equivalente al cableado (WEP) fue el primer intento de protección inalámbrica, el cual fue introducido en 1997. El objetivo era agregar seguridad a las redes inalámbricas mediante el cifrado de datos. Si los datos inalámbricos fueran interceptados, los interceptores no podrían reconocerlos, ya que estaban encriptados. Sin embargo, los sistemas autorizados en la red podrían reconocer y descifrar los datos. WEP cifra el tráfico con una clave hexadecimal de 64 o 128 bits. Esta es una clave estática, lo que significa que todo el tráfico se cifra con una única clave, sin importar el dispositivo. Una clave WEP permite que las computadoras en una red intercambien mensajes codificados mientras ocultan a los intrusos el contenido de los mensajes. Uno de los principales objetivos de WEP era prevenir ataques de intermediario, lo cual hizo durante un tiempo. Sin embargo, a pesar de las revisiones hechas al protocolo y el aumento del tamaño de la clave, con el tiempo se descubrieron varias fallas de seguridad en el estándar WEP. A medida que aumentó la potencia informática, los criminales pudieron explotar esos defectos con más facilidad. Debido a sus vulnerabilidades, Wi-Fi Alliance retiró WEP oficialmente en el año 2004. Se trata del primer algoritmo de seguridad que se desarrolló, y como tal, está bastante desactualizado, incluso podríamos decir que obsoleto, debido al escaso nivel de seguridad que proporciona, y su dificultad de configuración. Salió a la luz en la frontera del siglo pasado, en 1999, y a pesar de que, en su momento, creó muchas expectativas, lo cierto es que se trata de un sistema muy vulnerable, fácil de romper, y con multitud de problemas de seguridad a pesar de las mejoras y las actualizaciones que se le fueron introduciendo. A día de hoy todo el mundo coincide en que se trata de un estándar antiguo poco recomendable. De hecho, en 2004 la Alianza Wi-Fi dejó de incluirlo entre sus protocolos. Sus vulnerabilidades lo hacen una opción poco recomendable para la seguridad actual de las redes inalámbricas. En la actualidad, se considera obsoleto. La Wi-Fi Alliance ratificó el WEP como norma de seguridad en 1999. Pese a los esfuerzos por mejorar el protocolo WEP, sigue siendo fundamentalmente inseguro y vulnerable a las infracciones de seguridad. A medida que ha aumentado la potencia de los ordenadores modernos, descifrar el cifrado de WEP ya resulta muy sencillo. La Wi-Fi Alliance-Fi retiró oficialmente WEP en 2004. Es el protocolo menos seguro.
WPA (Wi-Fi Protected Access)
Wi-Fi Protected Access (WPA) fue introducido como una solución para los problemas críticos de seguridad asociados con WEP. Este protocolo enfatiza en la mejora de seguridad a través de métodos de cifrado dinámicos. WPA también introdujo la Verificación de Integridad de Mensajes, un proceso que examina cualquier manipulación de paquetes potencialmente alterados durante la transmisión. Posteriormente, surgió WPA o acceso Wi-Fi protegido. Este protocolo fue el reemplazo de Wi-Fi Alliance para WEP, el cual fue integrado en el 2003. Compartía similitudes con WEP, pero ofrecía mejoras en la forma en que manejaba las claves de seguridad y cómo se autoriza a los usuarios. Mientras que WEP proporciona la misma clave a cada sistema autorizado, WPA usa el protocolo de integridad de clave temporal (TKIP, por sus siglas en inglés), el cual cambia dinámicamente la clave que usan los sistemas. Esto evita que los intrusos creen su propia clave de cifrado para que coincida con la utilizada por la red protegida. Además, WPA incluía comprobaciones de integridad de los mensajes para determinar si un atacante había capturado o alterado paquetes de datos. Las claves utilizadas por WPA eran de 256 bits, un aumento significativo por sobre las claves de 64 y 128 bits utilizadas en el sistema WEP. Es posible que a veces escuches el término “clave WPA” en relación con WPA. Una clave WPA es una contraseña que utilizas para conectarte a una red inalámbrica. Puedes obtener la contraseña WPA desde la persona que maneja la red. En algunos casos, es posible que haya una contraseña o frase de contraseña WPA predeterminada impresa en un enrutador inalámbrico. Surgió como elemento de seguridad temporal para mejorar la seguridad del WEP, pero acabó sustituyendo ampliamente a su predecesor. La mayoría de estos sistemas utilizan una clave precompartida (PSK), también denominadas WPA Personal, así como el Protocolo TKIP para tareas de cifrado, que, al utilizar un sistema por paquete, mejora notablemente la seguridad con respecto al sistema de claves fijas característico del WEP. Además, se trató de incorporar por medio de actualizaciones un sistema de validación de la integridad de los mensajes pensado para establecer si se ha producido cualquier interceptación de paquetes a la hora de la transmisión del punto de acceso. Como cabría esperar, aunque se trata de un avance sustancial con respecto al primer protocolo, también adolece de bastantes vulnerabilidades y es susceptible a intrusiones, especialmente a través de ataques dirigidos a sistemas/protocolos auxiliares (WPS o TKIP) que surgieron con el fin de simplificar la conexiones de los dispositivos a los routers pero que solían reciclar elementos WEP. El WPA (acceso Wi-Fi protegido) es un protocolo de seguridad inalámbrica lanzado en 2003 para solucionar las crecientes vulnerabilidades de su predecesor, WEP. El protocolo Wi-Fi WPA es más seguro que el WEP porque usa una clave de 256 bits para el cifrado, lo que supone una gran mejora respecto a las claves de 64 bits y 128 bits que usa el sistema WEP. El WPA también usa el Protocolo de integridad de clave temporal (TKIP), que genera de forma dinámica una nueva clave para cada unidad de datos o paquete de red. Aun así, el WPA no está exento de defectos. El TKIP, el componente principal de WPA, se diseñó para implementarse en los sistemas con WEP mediante actualizaciones de firmware.
WPA2 (Wi-Fi Protected Access 2)
Wi-Fi Protected Access 2 (WPA2) se introdujo al mercado como una mejora definitiva sobre su predecesor, WPA. WPA2 está disponible en dos modos: Personal y Empresarial. Ambos modos utilizan CCMP, que significa Protocolo de código de autenticación de mensajes de encadenamiento de bloques de cifrado en modo contador. El protocolo CCMP se basa en el algoritmo estándar de cifrado avanzado (AES), el cual proporciona una verificación de la autenticidad e integridad de los mensajes. Sin embargo, WPA2 también tiene sus inconvenientes. Por ejemplo, es vulnerable a ataques de reinstalación de claves (KRACK, por sus siglas en inglés). Un ataque KRACK explota una debilidad en WPA2, lo que permite a los atacantes hacerse pasar por una red clonada y obligar a la víctima a conectarse a una red maliciosa. Esto permite al hacker descifrar una pequeña parte de los datos, la cual se puede agregar a otras para descifrar la clave de cifrado. WPA2 se introdujo en el 2004 y era una versión mejorada de WPA. La WPA2 surgió para solucionar las vulnerabilidades del WPA. Es un protocolo basado en el estándar de seguridad inalámbrica 802.11i, y fue introducido en 2004. Su principal progreso con respecto al anterior protocolo vino en lo relativo al uso de AES (Advanced Encryption Standard), que llegó a utilizarse para cifrar información clasificada del gobierno norteamericano, demostrando así su aptitud para proteger redes domésticas. Sin embargo, este protocolo también ha conseguido vulnerarse hace tan solo unos cuantos meses, poniendo de manifiesto la necesidad de un algoritmo más avanzado. Las principales vulnerabilidades de este sistema tienen su foco en el ámbito empresarial, no tanto en las redes domésticas, pero las posibilidades de ataques (ej. por medio del WPS), a pesar de ser algo más dificultades que en anterior protocolo, siguen estando presentes y son un riesgo real. WPA2 Personal es el modo más utilizado para las redes WiFi domésticas. WPA2 Enterprise suele utilizarse en entornos empresariales o institucionales. Aunque el WPA2 es seguro, algunos routers antiguos aún admiten los protocolos WEP/WPA. Si los sistemas WEP/WPA están activados, pueden crear una laguna de seguridad. Para eliminar esta amenaza, desactiva WEP/WPA en los dispositivos que funcionen con WPA2 y actualiza cualquier dispositivo que dependa únicamente de WEP.
WPA3 (Wi-Fi Protected Access 3)
El Wi-Fi Protected Access 3 (WPA3) representa el último desarrollo en la tecnología de seguridad WiFi. Una de sus innovaciones más destacadas es la Autenticación Simultánea de Iguales (SAE), que reemplaza el proceso de autenticación PSK utilizado en WPA2. WPA3 también introduce el Cifrado de Datos Individualizado, asegurando que los datos entre el dispositivo y el punto de acceso estén protegidos por un cifrado único. La actualización WPA3 apunta a hacer las redes inalámbricas más seguras, especialmente en entornos modernos donde el Internet de las Cosas (IoT) y los dispositivos conectados son comunes. WPA3 es la tercera iteración del protocolo de acceso Wi-Fi protegido. Wi-Fi Alliance introdujo WPA3 en el año 2018. Cifrado de datos individualizado: al iniciar sesión en una red pública, WPA3 registra un nuevo dispositivo a través de un proceso distinto a una contraseña compartida. WPA3 utiliza un sistema de protocolo de aprovisionamiento de dispositivos Wi-Fi (DPP, por sus siglas en inglés) que permite a los usuarios usar etiquetas de comunicación de campo cercano (NFC, por sus siglas en inglés) o códigos QR para permitir dispositivos en la red. Protocolo de autenticación simultánea de iguales: se utiliza para crear un protocolo de enlace seguro, en el cual un dispositivo de red se conectará a un punto de acceso inalámbrico y ambos dispositivos se comunicarán para verificar la autenticación y la conexión. Protección contra ataques de fuerza bruta más fuerte: WPA3 protege contra suposiciones aleatorias de contraseña fuera de línea permitiendo al usuario solo una oportunidad para adivinar, lo cual obliga al usuario a interactuar con el dispositivo Wi-Fi directamente; esto significa que tendría que estar físicamente presente cada vez que quiera adivinar la contraseña. Es el estándar de seguridad más avanzado hasta el momento. Llega para sustituir la WPA2 en la medida en que ésta, como hemos visto, ya no puede considerarse completamente segura. El protocolo WPA3 cuenta con un una clave de cifrado más difícil de romper, y capaz de soportar un periodo de tiempo notable (192 bits en vez de 128 bits). Proporciona, según asegura la WiFi Alliance, una mayor protección incluso en caso de contar con contraseñas débiles, uno de los puntos de vulnerabilidad importantes que afectaba a su predecesor. Otra de sus grandes ventajas es la sencillez de su configuración, solo necesitaremos otro dispositivo conectado y el recién bautizado “Wi-Fi Easy Connect”. Este sistema pretende solventar los problemas de los que adolecía el sistema WPS, sin perder con ello operatividad y facilidad de manejo. Parece que con este nuevo protocolo tendremos la seguridad asegurada (al menos en el corto plazo). WPA3 introduce mejoras significativas en la autenticación y el cifrado. Utiliza SAE (Simultaneous Authentication of Equals) para proteger las contraseñas y resistir ataques de fuerza bruta. Además, utiliza un cifrado más fuerte (AES) y tiene medidas para abordar las vulnerabilidades pasadas. No se ha lanzado oficialmente ningún protocolo de seguridad inalámbrica nuevo después de WPA3. WPA3 sigue siendo el estándar más reciente, introducido en 2018, con mejoras significativas en la seguridad, como el uso de SAE (Simultaneous Authentication of Equals) y cifrado AES-GCMP. Sin embargo, aún presenta algunas vulnerabilidades, como los ataques Dragonblood, que fueron mitigados.

Comparativa de Protocolos de Seguridad Inalámbrica
| Aspecto | WEP | WPA | WPA2 | WPA3 |
|---|---|---|---|---|
| Año de Introducción | 1999 | 2003 | 2004 | 2018 |
| Tipo de Cifrado | RC4 | TKIP (Temporal Key Integrity Protocol) | AES (Advanced Encryption Standard) | AES-GCMP (Galois/Counter Mode Protocol) |
| Autenticación | Claves WEP | Claves precompartidas (PSK) | Claves precompartidas (PSK) | SAE (Simultaneous Authentication of Equals) |
| Fortaleza del Cifrado | Débil | Moderado | Fuerte | Muy Fuerte |
| Vulnerabilidades Conocidas | Sí, numerosas | Sí, pero mejor que WEP | Algunas, pero menos que WPA | Algunas (Dragonblood, parcheadas) |
| Seguridad de Contraseña | Baja | Mejorada que WEP | Mejorada que WPA | Mejorada que WPA2 |
| Soporte Empresarial | Rara vez utilizado | Utilizado, pero menos robusto que WPA2 | Ampliamente utilizado | Ampliamente utilizado (cifrado hasta 192 bits) |
| Seguridad Pública (Open) | No recomendado | No recomendado | No recomendado | Recomendado (OWE: Opportunistic Wireless Encryption) |
| Protocolo WPS | No presente | Presente, pero inseguro | Presente, pero inseguro | No presente |
| Nivel de Seguridad Actual | Insuficiente | Aceptable, pero no ideal | Satisfactorio | Muy alto |
| Uso Recomendado | Desaconsejado | Uso temporal, reemplazado por WPA2/WPA3 | Recomendado para la mayoría | Recomendado para máxima seguridad |
La Importancia Crucial de la Seguridad en Redes Inalámbricas
En la era digital actual, donde la conectividad inalámbrica se ha convertido en una parte integral de nuestra vida cotidiana, la seguridad en las redes inalámbricas ha adquirido una relevancia crítica. Las redes WiFi nos brindan la comodidad de acceder a Internet desde cualquier lugar, pero esta conveniencia también viene acompañada de desafíos significativos en términos de seguridad cibernética.
Protección de Datos Personales y Privacidad
La mayoría de nosotros compartimos información personal y confidencial a través de nuestras redes WiFi, desde correos electrónicos hasta datos bancarios y de tarjetas de crédito. Sin la seguridad adecuada, esta información se vuelve vulnerable a la interceptación y el robo por parte de ciberdelincuentes. Los protocolos de seguridad inalámbrica aseguran que los datos transmitidos estén encriptados, lo que dificulta enormemente que terceros malintencionados puedan descifrar y acceder a nuestra información privada.
Prevención de Ataques Cibernéticos
Las redes WiFi mal protegidas son objetivos atractivos para una amplia gama de ataques cibernéticos. Desde el espionaje pasivo hasta el acceso no autorizado y la distribución de malware, las redes inalámbricas desprotegidas o débilmente protegidas son puntos de entrada fáciles para los ciberdelincuentes. Los protocolos de seguridad establecidos añaden capas de defensa contra estos ataques, reduciendo la exposición a riesgos cibernéticos.
Seguridad de la Internet de las Cosas (IoT)
Con el auge de la Internet de las Cosas, cada vez más dispositivos, desde electrodomésticos hasta cámaras de seguridad, se conectan a nuestras redes WiFi. Sin una seguridad sólida, estos dispositivos pueden convertirse en puntos débiles que los atacantes pueden explotar para acceder a la red y comprometer la privacidad. Los protocolos de seguridad robustos no solo protegen los datos transmitidos, sino que también impiden el acceso no autorizado a través de estos dispositivos.
Cumplimiento Legal y Regulatorio
En muchos lugares, existe una creciente regulación en torno a la seguridad de las redes y la protección de datos personales. Las empresas e individuos pueden enfrentar consecuencias legales y financieras significativas si no implementan medidas adecuadas para proteger sus redes WiFi. El uso de protocolos de seguridad actualizados no solo protege a los usuarios, sino que también asegura que las organizaciones cumplan con las normativas aplicables.
Confianza del Usuario
La seguridad en las redes inalámbricas es un factor clave para ganarse la confianza de los usuarios. Los usuarios conscientes de la seguridad son reacios a conectarse a redes que consideran inseguras. Al implementar protocolos de seguridad sólidos y mantenerse actualizado con las últimas tendencias de seguridad, las organizaciones y los individuos pueden demostrar su compromiso con la protección de la información confidencial y la privacidad de los usuarios.
Pasos para Optimizar la Seguridad de tu Router
Mejorar la seguridad de tu red doméstica no requiere ser un experto. Siguiendo algunos pasos clave, puedes fortalecer significativamente la protección de tus datos.
1. Mantén Actualizado el Firmware del Router
El firmware de un router es sensible a la piratería informática y a la infección por virus. Aunque no hay garantía de eliminar por completo la amenaza de piratería informática, se puede reducir en gran medida manteniendo el firmware actualizado. Mantén actualizada la versión del firmware de tu router, tal como con cualquier otro dispositivo. Ten en cuenta que todos los routers WiFi tienen la capacidad de admitir actualizaciones de firmware, pero no todos las descargan e instalan automáticamente. En este caso, hazlo manualmente y de forma periódica. También puedes activar notificaciones para que te avisen cuando el fabricante ponga a su disposición las actualizaciones. Los enrutadores más recientes facilitan esta tarea mediante una aplicación móvil complementaria. En el caso de otros routers, tendrás que buscar en la configuración del dispositivo.
2. Cambia la Contraseña Predeterminada del Router
La contraseña "admin" de tu router es completamente diferente de la que usas para conectarte a tu red inalámbrica. El problema de dejar una contraseña por defecto es que cualquiera, desde los hackers aficionados hasta sofisticados ciberdelincuentes, podrían utilizarla para entrar en tu red.
3. Configura un Cifrado de Seguridad Robusto y Cambia el SSID
El cifrado es una función de seguridad que codifica la información para hacerla más segura. Hay tres ajustes clave en la configuración del router que deberías comprobar: el cifrado de seguridad, el SSID (el nombre de tu red inalámbrica) y tu contraseña Wi-Fi. Verifica el nivel de cifrado en tu red. Cambia el SSID por un nombre personalizado. Cambia la contraseña de tu red inalámbrica. El modo WPA2 PSK / WPA3 SAE es más seguro que el modo WPA/WPA2 PSK hybrid. Por lo tanto, se recomienda que configures el modo de encriptación de tu router en WPA/WPA2 PSK hybrid.
4. Utiliza la Red de Invitados
¿De qué sirve establecer una contraseña de red segura si la vas a compartir con tus visitas? Ten en cuenta que no podrás controlar los sitios web que visitan ni las descargas que realicen. Por este motivo, la mayoría de los routers permiten crear una red para invitados. La red WiFi para invitados también te da más control sobre el uso del servicio. Por ejemplo, puedes bloquear determinados sitios web o tipos de contenido, limitar el uso del ancho de banda o incluso establecer un horario determinado.
5. Activa el Firewall
La mayoría de los routers WiFi disponen de un cortafuegos y filtrado de paquetes integrado. Dependiendo del modelo de router, es posible que tengas que activar el cortafuegos desde el menú de configuración (si no ves esta opción en los ajustes generales, revisa la configuración avanzada).
6. Desactiva Funciones de Riesgo
- Acceso administrador a distancia: Es muy probable que tu router WiFi esté configurado para permitir el acceso remoto por defecto. Con esta función puedes acceder a la configuración desde cualquier lugar con conexión a Internet. No obstante, también es un punto de entrada fácil para los ciberdelincuentes si nunca has cambiado las credenciales predeterminadas o si utilizas credenciales sencillas que puedan descifrarse fácilmente.
- Configuración WiFi protegida (WPS): La mayoría de los routers permiten desactivar la función WPS, incluso si el PIN está inhabilitado. Esta función facilita la conexión de nuevos dispositivos a tu red. Solo tienes que pulsar el botón WPS o introducir un pin de ocho dígitos para conectar el nuevo dispositivo.
- Conexión universal de tipo "enchufar y listo" (UPnP): Si bien puede ayudar a los dispositivos de tu red a conectarse entre sí, la comodidad añadida no merece la pena por el riesgo de seguridad que implica, ya que también podría facilitar la propagación de malware.
7. Utiliza una Red Privada Virtual (VPN)
Utilizar una red privada virtual es una de las formas más eficaces de proteger tu privacidad. Instalar una VPN en tu router protege la actividad de todos los dispositivos conectados.
8. Mantén Actualizados tus Dispositivos
Una de las formas más sencillas de vulnerar la seguridad de su red doméstica es hackear dispositivos que no se hayan actualizado recientemente. Así que asegúrate de estar al día con las actualizaciones y parches de software.
9. Supervisa la Actividad de la Red
Es difícil saber cuándo sucede algo sospechoso en una red inalámbrica. De hecho, es posible que no te des cuenta hasta que el daño ya está hecho. En ese sentido, puede ser útil supervisar la actividad de red con una aplicación especializada.
Conectar tu PC/teléfono a la red Wi-Fi del router o conectar la PC al puerto LAN del router mediante un cable Ethernet. En la barra de direcciones del navegador, ingresa la dirección IP predeterminada e inicia sesión en la página de gestión web del router.
Cómo Verificar el Tipo de Seguridad de tu Red WiFi
Conocer el tipo de cifrado de tu Wi-Fi es importante para la seguridad de tu red. Los protocolos más antiguos son más vulnerables que los más nuevos y, por lo tanto, es más probable que sean víctimas de un intento de hackeo. Esto se debe a que los protocolos más antiguos se diseñaron antes de que se entendiera completamente cómo los hackers atacaban a los enrutadores.
- En Windows: Haz clic en el icono de WiFi en la barra de tareas, elige la red a la que estás conectado, haz clic en ‘Propiedades’ y busca la sección ‘Tipo de seguridad’.
- En macOS: Mantén presionada la tecla ‘Opción’ y haz clic en el icono de WiFi en la barra de menús para que aparezca un menú desplegable que mostrará el ‘Modo de seguridad’ de la red actual.
- En dispositivos móviles (iPhone/Android): Accede a la configuración de WiFi, selecciona la red a la que estés conectado y busca detalles sobre el tipo de seguridad en la información de la red.
Para acceder a la configuración del router y comprobar o modificar el tipo de seguridad, solo tienes que seguir la siguiente guía paso a paso:
- Abrir un navegador web y escribir la dirección IP del router, que suele ser
192.168.1.1o192.168.0.1. - Iniciar sesión con el usuario y la contraseña de administrador. Si no las has cambiado, pueden ser
adminyadmin, oadminy1234. De no ser así, lo mejor es consultar el manual del router o ponerte en contacto con tu proveedor. - Ir a la sección de configuración inalámbrica o WiFi y verificar el protocolo de seguridad configurado.
A día de hoy, lo más recomendable es utilizar protocolos como WPA3 o WPA2 para disfrutar de un cifrado WiFi más seguro.
¿Cómo Cambiar el Tipo de Seguridad de una Red WiFi?
Para modificar el tipo de seguridad de tu red:
- Abrir un navegador web, introducir la dirección IP del router en la barra de direcciones e identificarte como administrador.
- Aumentar la seguridad WiFi eligiendo un protocolo de seguridad fiable, preferiblemente WPA3.
- Guardar los cambios y actualizar las contraseñas en todos los dispositivos conectados para que sigan conectados a internet.
- Procura elegir contraseñas para WiFi seguras, que combinen letras en minúscula y mayúscula, números y símbolos.
Conclusión
Conocer cómo proteger tu red es una medida clave para mantener tus datos a salvo ante las amenazas potenciales que existen hoy en día en Internet. La seguridad en redes WiFi es fundamental para proteger datos personales y evitar accesos no autorizados. Dicho de otro modo, ¡una red WiFi que no es segura puede estar exponiendo información sensible como tus contraseñas y tus datos bancarios a posibles intrusos! La única forma fiable de hacerlo es implementar protocolos de seguridad fiables, como WPA3, que cifran la información transmitida y restringen el acceso a usuarios autorizados. Además, mantener la red actualizada y utilizar contraseñas seguras son algunas medidas adicionales para garantizar una experiencia en línea lo más segura posible.
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