Antenas Dipolo Omnidireccional Enfasadas: Explorando su Lóbulo y Potencial

Las antenas son componentes cruciales en la transmisión y recepción de ondas electromagnéticas, y su capacidad para dirigir estas ondas, conocida como direccionalidad, define su utilidad en diversas aplicaciones. La forma en que una antena irradia o recibe energía se representa gráficamente mediante su diagrama de radiación. Este diagrama, que puede visualizarse en 2D o 3D, ilustra cómo varían parámetros como la densidad de flujo de potencia, la intensidad de campo, la fase o la polarización en el espacio. Comúnmente comparado con una flor, este patrón de radiación se compone de diferentes lóbulos.

El Diagrama de Radiación: Lóbulos y sus Características

El lóbulo principal es la región central del diagrama de radiación donde la antena exhibe su mayor intensidad de radiación. Sin embargo, debido a la naturaleza ondulatoria de la luz y a principios físicos como la transformada de Fourier, es imposible confinar la energía electromagnética de manera perfecta en una sola dirección. Esto da lugar a la presencia de lóbulos laterales, que son lóbulos de radiación secundaria, excluyendo el lóbulo principal. La energía de estos lóbulos laterales es considerablemente menor que la del lóbulo principal y representa radiación no deseada hacia direcciones no objetivo.

El nivel de lóbulo lateral cuantifica la relación entre la intensidad máxima de radiación de un lóbulo lateral y la del lóbulo principal, expresada típicamente en decibelios (dB). Un caso particular de lóbulo lateral es el lóbulo posterior, que se refiere a la radiación en la dirección opuesta al lóbulo principal. La presencia de un lóbulo posterior puede causar fugas de señal e interferencias. Para evaluar la supresión de esta radiación indeseada, se utiliza la relación F/B (front-to-back ratio), que compara la densidad de flujo de potencia en la dirección del lóbulo principal con la de la dirección opuesta (aproximadamente ±20° del eje posterior). Una alta relación F/B indica una buena capacidad de la antena para suprimir la radiación o recepción en la dirección posterior.

Diagrama de radiación de una antena con lóbulos principal y laterales

Directividad y Ganancia: Midiendo el Rendimiento de una Antena

La directividad de una antena se define como el múltiplo de su intensidad de radiación en una dirección específica (generalmente la de máxima radiación) en comparación con una antena omnidireccional ideal, asumiendo la misma potencia total radiada. Por otro lado, la ganancia considera la intensidad de radiación en una dirección específica en relación con una antena omnidireccional ideal, pero bajo la premisa de la misma potencia de entrada. En la práctica, la directividad (D) de una antena suele ser igual o mayor que su ganancia (G). La ganancia real de una antena es el resultado de multiplicar la directividad por la eficiencia de la antena, teniendo en cuenta las pérdidas inherentes. Si bien una antena idealizada no sufriría pérdidas, en el mundo real, las pérdidas en los conductores (como cobre o aluminio) y otros componentes reducen la ganancia efectiva. Por ejemplo, la diferencia de eficiencia entre un cable perfecto y uno de cobre o aluminio puede resultar en una ligera disminución de la ganancia, pasando de un valor teórico a uno real.

Antenas Omnidireccionales: Cobertura en 360 Grados

Una antena omnidireccional, también conocida como antena omni, es aquella que irradia o recibe ondas electromagnéticas de manera uniforme en un radio de 360 grados en el plano horizontal. Sin embargo, la radiación en la dirección vertical no es uniforme y generalmente presenta un ancho de haz determinado. Cuanto más estrecho sea este haz vertical, mayor será la ganancia. A pesar de su naturaleza omnidireccional, los diagramas de radiación horizontal de estas antenas no son círculos perfectos.

El Dipolo: Un Pilar de la Radiocomunicación Omnidireccional

El dipolo es un tipo fundamental de antena omnidireccional. Sus versiones más sencillas, los dipolos simétricos (radiadores cilíndricos en forma de varilla), generan patrones de radiación similares a los de los dipolos eléctricos elementales. Estos dipolos proporcionan cobertura omnidireccional en el plano horizontal, pero sus anchos de haz verticales varían según el diseño. El patrón de radiación de un dipolo puede visualizarse como un toro tridimensional, con una cobertura uniforme de 360° en el plano horizontal. Para lograr una mayor ganancia, los diseños de alta eficiencia tienden a comprimir este patrón toroidal verticalmente, a menudo aumentando el número de osciladores.

Un dipolo elemental se considera una longitud de conductor muy pequeña en comparación con la longitud de onda. Si bien es un modelo teórico útil para cálculos, un dipolo elemental práctico no puede existir de forma aislada, ya que necesita una fuente de corriente y un punto de salida. En la práctica, estos dipolos elementales se utilizan para aproximar el comportamiento de segmentos de antenas reales más complejas. El campo eléctrico lejano de la onda electromagnética radiada por un dipolo elemental es coplanario con el conductor y perpendicular a la línea que los une.

Un dipolo corto es una versión realizable prácticamente, formada por dos conductores de longitud total muy pequeña en comparación con la longitud de onda. Se alimenta en el centro, asumiendo una corriente máxima en ese punto que decrece linealmente hacia los extremos. Su diagrama de emisión tiene la forma de un toro de sección circular.

La longitud de un dipolo de media onda, la configuración más común, está relacionada con la frecuencia de resonancia por la fórmula: Longitud (metros) = 150 / Frecuencia (MHz). Sin embargo, debido al "efecto de borde", la longitud real suele ser aproximadamente un 5% menor que la calculada teóricamente. La impedancia de un dipolo ideal en el espacio libre es de aproximadamente 73 Ohms, aunque la longitud real puede hacer que esta impedancia varíe. En la frecuencia de resonancia, el centro de un dipolo es un nodo de tensión y un vientre de corriente.

Existen diversas configuraciones de dipolos modificados para optimizar su rendimiento o adaptarse a aplicaciones específicas:

  • Dipolo plegado: Consiste en dos elementos conductores de media longitud de onda cada uno, donde un elemento se alimenta directamente y el otro tiene acoplamiento inductivo en los extremos.
  • Dipolo doblado: Los brazos del dipolo se doblan por la mitad y se repliegan sobre sí mismos, uniendo los extremos.
  • Dipolo articulado: Sus brazos se doblan en ángulo respecto al plano de simetría, requiriendo precauciones adicionales en su construcción.
  • Dipolo con extremos plegados: Una pequeña parte del extremo de cada brazo se pliega.
  • Dipolo con bobina (en bobinado): Un segmento de cada brazo es reemplazado por un solenoide.

Diagrama de un dipolo de media onda

Antenas de Bucle: Compactas y Versátiles

Las antenas de bucle son otro tipo de antena omnidireccional, construidas con materiales conductores en formas circulares o de bobina. Pueden ser de gran tamaño, con una circunferencia cercana a una longitud de onda, haciéndolas auto-resonantes y aptas para transmisión y recepción. O pueden ser de pequeño tamaño (menos del 1% de una longitud de onda), siendo radiadores ineficientes pero útiles para recepción, como las antenas de ferrita (loopstick) en receptores de AM. Las antenas de bucle presentan un patrón de radiación dipolar y son sensibles a las ondas de radio en dos lóbulos opuestos, lo que las hace útiles para la radiogoniometría (RDF).

La Antena Monopolo: Un Dipolo con un Plano de Tierra

La antena monopolo es un tipo común de dipolo de media onda, a menudo montado verticalmente sobre una placa de tierra conductora. Su longitud típica es de un cuarto de longitud de onda, y irradia principalmente hacia el hemisferio superior a la placa de tierra. Al igual que un dipolo horizontal, emite radiación omnidireccional en el plano horizontal. La placa de tierra actúa como un espejo, completando el patrón de radiación. Los tipos comunes incluyen antenas de látigo, antenas en T, en L invertida y de paraguas.

Antenas Direccionales: Concentrando la Energía

A diferencia de las antenas omnidireccionales, las antenas direccionales concentran su energía en una dirección específica, mejorando así la recepción y transmisión en esa dirección.

Antenas Yagi-Uda: La Potencia de los Elementos Directores y Reflectores

La antena Yagi (o Yagi-Uda), inventada en la década de 1920 por los profesores Hidetsugu Yagi y Shintaro Uda en Japón, es un ejemplo paradigmático de antena direccional. Su estructura se basa en un elemento excitado (alimentado) y elementos pasivos llamados directores y reflectores. El reflector, situado detrás del elemento excitado, está diseñado para reirradiar la energía de manera que refuerce la radiación hacia adelante y atenúe la radiación hacia atrás. Los directores, colocados delante del elemento excitado, son ligeramente más cortos y también contribuyen a enfocar la energía en la dirección deseada. La interacción de los campos electromagnéticos y las corrientes inducidas en estos elementos, debido a sus longitudes y posiciones específicas, permite la superposición de fases constructiva en la dirección deseada. El aumento del número de elementos en una antena Yagi generalmente incrementa su ganancia y direccionalidad. Por ejemplo, una antena de 3 elementos con una viga de aproximadamente un cuarto de longitud de onda puede ofrecer entre 7-8 dBi, mientras que una de 13 elementos puede alcanzar 11-12 dBi (9-10 dBd). Sin embargo, la longitud total de la "pluma" o viga de soporte también influye significativamente en la ganancia.

Estructura de una antena Yagi-Uda

La relación ganancia/directividad es crucial aquí. Si bien la directividad se refiere a la capacidad teórica de enfocar la energía, la ganancia tiene en cuenta las pérdidas reales. En bandas de HF bajas, donde el ruido exterior es dominante, una alta directividad puede mejorar la relación señal/ruido incluso si la antena no es muy eficiente. En bandas de HF altas, el ruido del propio receptor se vuelve limitante, y la ganancia de la antena es más determinante. Es importante destacar que la mejora en la relación señal/ruido en recepción con una antena direccional como la Yagi puede ser significativamente mayor que la ganancia nominal de la antena, ya que no solo se amplifica la señal deseada, sino que también se atenúa el ruido proveniente de otras direcciones.

Antenas de Bocina: Amplio Ancho de Banda y Alta Capacidad de Potencia

Las antenas de bocina son ampliamente utilizadas debido a su estructura simple, amplio ancho de banda, alta capacidad de potencia y ganancia relativamente alta. Se forman ensanchando gradualmente una guía de onda, lo que mejora la adaptación de impedancia entre la guía de onda y el espacio libre, reduciendo la reflexión. Se emplean como elementos de alimentación en radiotelescopios, sistemas de seguimiento de satélites y como parte de sistemas de arreglos en fase.

Antenas Helicoidales: Polarización Circular y Banda Ancha

Con una distintiva forma espiral, las antenas helicoidales se construyen enrollando un alambre conductor en forma de hélice. Su rendimiento, especialmente la dirección de radiación, depende de la circunferencia de la hélice en relación con la longitud de onda. En modo normal (circunferencia mucho menor que la longitud de onda), la radiación es más intensa perpendicularmente al eje, produciendo polarización lineal. En modo axial (circunferencia aproximadamente igual a la longitud de onda), la radiación más intensa ocurre a lo largo del eje, con polarización circular. Gracias a su excelente rendimiento de banda ancha y polarización circular, son comunes en comunicaciones por satélite, GPS y RFID.

Antenas de Parche: Perfil Bajo y Fabricación en PCB

Las antenas de parche se caracterizan por su estructura plana de bajo perfil, fabricada comúnmente con tecnología de placa de circuito impreso (PCB). Consisten en un elemento radiante metálico (el "parche") sobre un sustrato dieléctrico, respaldado por una placa de tierra. Son antenas direccionales.

Sistemas Enfasados: Combinando Múltiples Antenas

Los sistemas enfasados implican la combinación de múltiples antenas, típicamente dipolos, para lograr una mayor ganancia y directividad. Para que las señales de las antenas se sumen constructivamente en el campo lejano, deben alimentarse en fase. Esto se logra utilizando líneas de alimentación de una longitud específica, como un cuarto de onda o un múltiplo impar de un cuarto de onda, multiplicado por el factor de velocidad (FV) del cable coaxial utilizado. La longitud del enfasador se calcula como: Longitud del enfasador = n x ¼ de onda x FV.

Diagrama de un sistema de antenas dipolo enfasadas

La separación entre las antenas es un factor crítico. Aumentar la separación entre antenas alineadas o apiladas incrementa la ganancia hasta un punto óptimo, más allá del cual la ganancia se estabiliza. Sin embargo, una mayor separación también puede dar lugar a lóbulos laterales más pronunciados. La separación óptima a menudo se define como aquella en la que los lóbulos laterales se encuentran al menos 13 dB por debajo del lóbulo principal. Para calcular esta separación, se utiliza el ancho del lóbulo principal de las antenas (ángulo a -3 dB). Programas de modelado como Yagimax o YEZNEC+ son herramientas valiosas para simular estas interacciones y optimizar el diseño, considerando factores como la presencia de suelo conductor.

Al conectar dos antenas de 50 ohmios en paralelo, la impedancia resultante se reduce a 25 ohmios. Para adaptar esto a un sistema de transmisión estándar de 50 ohmios, se requieren adaptadores de impedancia adicionales. La ganancia de un sistema de antenas enfasadas aumenta con el número de elementos. Por ejemplo, un sistema de 4 dipolos puede ofrecer alrededor de 8 dBi, mientras que uno de 8 dipolos puede alcanzar 11 dBi.

En la práctica, la construcción y ajuste de estas antenas, como se menciona en la experiencia de un radioaficionado construyendo una antena Jampro con tubo cuadrado de aluminio, requiere atención a detalles como la impedancia (obteniendo 48-52 ohmios) y el ROE (obteniendo 1.0). La modificación de la frecuencia central de operación de un dipolo generalmente implica ajustar la longitud de los brazos del dipolo en sí, no necesariamente el sistema de adaptación como el Gamma-Match.

La elección entre una antena omnidireccional y una direccional, o incluso un sistema de antenas que permita conmutar entre patrones de radiación, depende de los requisitos específicos de la aplicación. La capacidad de enfasar dipolos para obtener una cobertura direccional sin necesidad de un rotor mecánico es una opción atractiva en ciertas circunstancias.

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