Aunque la gama media forma el gran grueso de las ventas de Huawei, la compañía china también cuida con atención una gama de entrada compensada con la serie Y de su catálogo. El protagonista de este análisis es el Huawei Y6 2018, un modelo que supone la actualización de su anterior Y6 2017, cuyo mayor cambio es una pantalla que aumenta su diagonal para cambiar su aspecto. La presentación es bastante sobria pero, por un precio tan económico, ofrece algunas características que sorprenden y dónde se nota que la marca ha querido reforzar las prestaciones del terminal. Veamos en profundidad los puntos fuertes y débiles del Huawei Y6 2018 en nuestro análisis. La evolución de la serie Y de Huawei ha buscado adaptarse a las tendencias del mercado, ofreciendo modelos como el Huawei Y6 2019, Huawei Y6s (2019) y Huawei Y6p (2020), cada uno con sus particularidades, pero manteniendo un enfoque en la accesibilidad.

Diseño: Sobriedad Moderna con Toques de Elegancia Disfrazada
El Huawei Y6 puede considerarse un teléfono bonito. La pantalla, alargada, ha abandonado este año los ya vetustos 16:9. Lo que se lleva ahora son teléfonos largos, de 18:9 (o 2:1) y Huawei ha actualizado el tamaño de este móvil de manera acorde. El cuerpo del Huawei Y6 es estrecho, alargado, un rectángulo sobrio y compacto sin muchos alicientes ni sorpresas. Los materiales parecen suficientemente buenos, aunque al cogerlo con las manos se nota el poco peso de un teléfono hecho básicamente de plástico. Es cierto que el marco lateral, que sobresale, es metálico, pero los botones de volumen y de inicio/apagado del lateral derecho, y toda la tapa trasera, son claramente de plástico pulido. El frontal del teléfono tiene marcos evidentes, bastante anchos, especialmente en el borde superior e inferior. En el superior encontramos un altavoz para las llamadas, el sensor de proximidad, la cámara para fotografías selfies y un LED preparada para avisarnos de cualquier evento o notificación. En el marco inferior, solo el logo de Huawei y sensación de espacio desaprovechado. Todos los elementos están bien integrados al cuerpo. Nada sobresale, nada destaca por encima del resto. En la parte trasera, la pastilla horizontal de la cámara, que alberga el flash y el sensor, parece haber luchado para evitar sumar más milímetros de grosor: está notablemente rebajada (unos 0,5 milímetros de altura, tan solo) y le rodea un marco metálico igualmente raso. Eso tiene la ventaja de que el cuerpo del teléfono no baila especialmente cuando lo colocamos plano en cualquier superficie. Incluso el color del terminal que he analizado parece querer pasar desapercibido, con ese mate oscuro pero suave que por suerte no deja marcas de huellas. Las esquinas son redondeadas, así como los laterales, lo que ha valido más de un susto: al agarrarlo en disposición vertical he notado como se me resbalaba de las dos manos, aunque no es nada que no solucione una buena funda rugosa antideslizante. Dónde el diseño parece buscar sencillez y elegancia, acaba encontrándose con cierto aburrimiento: nada de su aspecto destaca especialmente en el Huawei Y6.
La parte lateral superior incluye una entrada mini jack 3.5 que rompe la simetría y se acerca más a la tapa trasera, deformándola un poco. A modo de resumen, nos encontramos ante un teléfono de diseño modernizado y aspecto bastante sobrio, encontrando un ligero aburrimiento ahí donde seguramente buscaba elegancia. Usarlo con una mano es difícil, obliga a recorrer el panel de arriba a abajo a menudo, pero el tamaño es bastante asequible para manejarlo con dos manos de tamaño mediano, y se siente cómodo cuando nos lo metemos en el bolsillo. Por cierto, no he mencionado la posición del lector de huellas por una buena razón: este dispositivo no cuenta con tal sensor biométrico.
El diseño de modelos posteriores como el Huawei Y6s (2019) presenta una interesante dualidad de acabados, con la parte superior brillante y la inferior mate, buscando reducir la presencia de huellas dactilares, aunque con resultados mixtos. En este modelo, el lector de huellas se encuentra en la parte trasera, junto a la cámara principal, y el frontal está dominado por una pantalla con notch en forma de gota y marcos laterales relativamente ajustados, aunque el inferior sigue siendo algo grueso con el logo del fabricante.
Pantalla: Un Salto a la Modernidad con Limitaciones de Densidad
Hemos establecido que, más allá de los gustos personales, los 18:9 son una necesidad que permite a los teléfonos actuales aumentar el espacio dedicado a la pantalla y seguir la tendencia de reducir marcos sin tener que crecer en anchura. Aparte, ofrece ese aspecto de modernidad que también ha buscado el Y6 con su rediseño. Eso nos trae como consecuencia paneles más alargados. La diagonal de 5,7 pulgadas de este dispositivo deja su modelo anterior bastante atrás, pero Huawei no ha apostado en ningún momento por aumentar la densidad de píxeles, y se nota. El teléfono mantiene la misma resolución HD, esta vez con HD+ por el añadido al que obliga la nueva relación de aspecto. El panel es un LCD IPS de rendimiento suficiente para las tareas más mundanas: las páginas web y las aplicaciones de gráficos normales se ven sin problemas. La calidad de las imágenes, sobre todo para ojos poco entrenados, es adecuada. Tampoco tendrás la mejor experiencia de detalles en los vídeos que veas en la pantalla de este terminal, pero esa falta de nitidez no supone un gran impacto en la calidad final.
En el tema del brillo, la pantalla no destaca especialmente en cantidad de nits pero es suficiente para la mayoría de ocasiones. No es el mejor amigo de los días luminosos, donde los reflejos se hacen más evidentes, aunque se comporta bien con la ayuda de ligeras sombras diurnas y eso ya es de agradecer. Al fin y al cabo, usar el teléfono en pleno sol de verano no es recomendable con ningún terminal. El sensor de luz reacciona correctamente la mayoría de las veces, ajustando la cantidad de brillo a las necesidades que provoca la luz exterior de forma automática. Los contrastes son buenos y los colores suficientemente vívidos. El balance de blancos se puede ajustar manualmente, aunque incluye el modo cálido y el modo frío como ajustes predeterminados. Los ángulos no se portan muy bien con este panel. Es recomendable usarlo en posición claramente perpendicular a nuestros ojos si no queremos perder detalles en las imágenes; hay una pérdida en intensidad del brillo que se intensifica a medida que lo ladeamos. Con un brillo suficiente y modos de temperatura para el balance de blancos, la pantalla del Y6 cuida de la vista.
El teléfono viene con un protector para la pantalla ya instalado y Huawei no especifica qué tipo de cristal tiene el panel, lo que da a entender que no se trata de una de las versiones más reforzadas de Gorilla Glass. El uso de una funda protectora es, en general, algo recomendable para este dispositivo.
El Huawei Y6s, por su parte, presenta una pantalla LCD IPS de 6,09 pulgadas con resolución HD+. Ofrece una visualización bastante buena en términos generales, aunque al forzar los ángulos de visión, se oscurece un tanto. Sorprendentemente, el comportamiento del brillo automático es rápido y certero, y el brillo máximo permite leer sin problemas incluso en exteriores. Además, la configuración del panel se puede corregir manualmente en los ajustes de pantalla.
Rendimiento: El Talón de Aquiles de la Gama de Entrada
Este es el apartado en el que, claramente, el Huawei Y6 sufre más. Tampoco es una gran sorpresa: se trata de un teléfono gama de entrada que, ya a priori, con sus solitarios 2 GB de RAM y un Snapdragon 425 de Qualcomm con cuatro núcleos, no promete demasiado. Huawei decidió renovar el Y6 2017 con un cambio a Qualcomm Snapdragon 425. Las sospechas se centran enseguida en su capa de personalización, el EMUI 8.0. Claro que las limitaciones del hardware que acompaña el dispositivo no ayudan nada, pero es durante la ejecución de partes del sistema donde el lag constante es más patente, especialmente en el trabajo de multiprocesado, como indican las pruebas de Geekbench. La espera se repite en la carga y ejecución de las aplicaciones. Durante el análisis me he encontrado varias veces con la notificación de aplicaciones que no respondían. Algunas veces, tocar en “Esperar" a que la aplicación responda era suficiente para acabar ejecutándola e, incluso, completar las partidas de determinados juegos. Abrir la barra de notificaciones implica, en muchas ocasiones, repetir el gesto varias veces hasta que se acaba desplegando. Algunas aplicaciones se me han cerrado de forma inesperada y, en ocasiones, he presenciado cómo la pantalla de inicio iba renderizando, uno a uno, todos los iconos de las aplicaciones instaladas, acabando por acompañarlos de la señal de notificación nueva. El terminal no tiene muchos momentos de fluidez. Eso, hoy en día, significa tener la paciencia suficiente para esperar a que se ejecute todo. La sensación general con este terminal es de frustración. El Huawei Y6 2018, con la optimización actual de su EMUI 8.0, es cansado de usar si no tienes la paciencia suficiente. Es verdad que acaba ejecutando juegos medianamente exigentes y, una vez dentro de una aplicación, muchas han demostrado funcionar suficientemente bien.
El Huawei Y6s, con su procesador MediaTek Helio P35 octa-core y 3 GB de RAM, no escapa completamente de esta dinámica. Las aplicaciones, incluso las más básicas, tardan en abrirse más de la cuenta (1 o 2 segundos), salvo cuando están en multitarea. Desde ahí, pasar de una a otra es relativamente rápido. Las pruebas de rendimiento, como las de Antutu y Geekbench, muestran cifras modestas en comparación con otros modelos de la competencia, aunque el Y6s puede llegar a superar a algunos de ellos en ciertos benchmarks. La memoria utilizada por el sistema operativo y las aplicaciones preinstaladas deja un espacio real disponible de inicio de solo 25 GB.
El Huawei Y6 II Compact, por su parte, equipa un procesador MTK6735 de cuatro núcleos a 1.3GHz, respaldado por 2GB de RAM y 16GB de almacenamiento interno ampliable. En benchmarks como AnTuTu Benchmark 6.0, se sitúa con unos respetables 33786 puntos. En materia de GPU y desempeño en juegos, este terminal proporciona unos resultados discretos, con notable dificultad para correr los juegos más recientes y demandantes, aunque para los más casuales servirá muy bien.

Sonido: Una Sorpresa Agradable y Potente
La primera vez que escuché el sonido de los altavoces del Huawei Y6 me quedé gratamente sorprendido. Según el fabricante, esto se debe especialmente a sus 88 dB que es capaz de soltar a través de su altavoz situado en la parte inferior derecha del teléfono. Se notan especialmente si se usan en la calle, donde su sonido se llega a imponer al ruido de tráfico y movimientos de hora punta en una gran ciudad. Toda esta potencia no está reñida con la calidad. La distorsión del sonido a máxima potencia es mínima y esto es una sorpresa bastante agradable para un dispositivo tan económico como el que nos encontramos analizando. El Y6 vibra en las manos. El flujo de aire que desplaza la membrana del altavoz es bastante sorprendente, aunque hay que asegurarse que al jugar con el teléfono, o reproducir vídeos de forma apaisada, no cometamos el error de tapar su salida de audio con los dedos o las manos, con lo que se pierde gran parte del efecto.
En todo caso, existe la alternativa de usar unos auriculares. No vienen incluidos, pero la conexión jack de 3.5mm permite conectar cualquier par de auriculares que tengamos en casa disponibles. El Huawei Y6 viene con tecnología Histen que solo se activa cuando se conectan. La opción de Audio 3D permite que tengamos la sensación de que el audio nos llega de Cerca, del Frontal o de más Lejos y la verdad es que se nota mucho la diferencia, imitando espacios reales más o menos abiertos. Cuando desconectamos esta opción podemos entrar directamente al ecualizador. El ecualizador cuenta con diferentes presets para cada tipo de música, pero el modo "Personalizado" nos permite establecer exactamente qué niveles queremos para cada frecuencia y, además, incluye un refuerzo para los graves. La música suena tal como la deseamos en todo momento.
El Huawei Y6s incluye un altavoz lineal en la parte inferior que ofrece un sonido potente y de mayor calidad que el que entregan otros modelos de esta categoría; de hecho, no distorsiona salvo que lo llevemos al máximo.
Batería: Autonomía Suficiente para el Día a Día
Los 3.000 mAh del Huawei Y6 2018 nos dan carga para llegar al final del día sin muchos problemas. No estamos hablando de un uso realmente intensivo, nos referimos a un uso normal del terminal que solo requerirá una carga diaria. La carga podría ser un poco más rápida, quizás aumentando la salida de 5V y 1A con la que cuenta hoy en día su cargador original. Los tests se han realizado cargando el teléfono apagado, con su cargador original y en su punto de batería más bajo, alrededor del 2%, que es cuando el terminal te avisa de que se va a apagar en 30 segundos. En los primeros 10 minutos, la batería llega al 8%. En los 15', al 12% que llega al 23% de su máxima capacidad en 30 minutos exactos. A partir de ahí, en una hora el Y6 ya tiene el 44% de su batería cargada. Al cabo de dos horas, siempre con el terminal apagado, no ha superado el 78% de capacidad.
La batería de 3.020 mAh del Huawei Y6s, con optimización inteligente y varios modos de ahorro, proporciona unas 6 horas de pantalla con un uso medio, alcanzando el final de la jornada con una sola carga. No dispone de carga rápida y Huawei promete una recarga del 0 al 100% en 180 minutos, aunque en pruebas se ha logrado en unos 150 minutos. Media hora de carga ofrece un 20-22% de energía.
Software y Funcionalidades: EMUI y Ausencia de Lector de Huellas
La principal crítica para EMUI 8.0, la capa de personalización de Huawei para correr encima de Android 8.0 Oreo es que, posiblemente, funcionaría mejor en un hardware más acorde a sus necesidades. Por supuesto, viene repleto de aplicaciones propias que hay que configurar y hay que crear cuenta de usuario para acceder a ellas. Temas de Huawei, el Cloud de Huawei, HiFolder, Sugerencias, App Gallery… El principal problema de todo ello es que el teléfono solo cuenta con 16GB de espacio de almacenamiento. También cuenta con opciones interesantes, como el aviso que salta 30 segundos antes de apagarse cuando llega al 2%, lo que permite evitar sorpresas en medio de alguna actividad importante e incluso poder volver a encender el teléfono que aún conserva algo de batería para resolver cualquier emergencia. La herramienta de partir la pantalla es muy útil: una vez se consigue establecer, permite ejecutar dos aplicaciones ligeras al mismo tiempo, ajustando el aspecto de algunas de ellas.
El Huawei Y6 2018 no tiene lector de huellas, no lo busques. Y lo peor es que se echa mucho de menos. A cambio, cuenta con cuatro opciones de acceso. Después de una semana de uso, puedo asegurar que esta tecnología está lejos de ser perfecta. El reconocimiento funciona la mitad de las veces cuando las condiciones lumínicas son idóneas y se mira directamente al sensor frontal. Incluso funciona con gafas de leer puestas, en esos momentos idílicos. Pero cuando algo falla, la luz no es suficiente o no miras directamente a la cámara, el Face Unlock no reconoce tu fisonomía. El gran punto negativo del Face Unlock, sin embargo, no es su fiabilidad, sino su lentitud. Toma más de un segundo largo en reconocer la persona que tiene delante, y eso cuando funciona. Cuando no, toca esperar a que cargue la opción alternativa de la contraseña, que a su vez es lenta en ejecutarse.
El Huawei Y6s trae EMUI 9.1 bajo Android 9 Pie, y sí, cuenta con los servicios de Google instalados. Esta capa incluye un gran abanico de opciones de personalización y alguna que otra aplicación bastante práctica. Por contra, trae una buena cantidad de bloatware preinstalado, que no siempre resulta útil y en algunos casos provoca que haya apps duplicadas. En lo referente a los sistemas biométricos de identificación, el Huawei Y6s ofrece dos posibilidades: lector de huellas trasero y desbloqueo facial. Si nos fijamos en el rango de precio al que pertenece este modelo, hemos de reconocer que funcionan mejor que en muchos modelos de la competencia y son relativamente rápidos, especialmente a la hora de reconocer nuestro dedo índice.
El Huawei Y6 II Compact corre Android 5.1 Lollipop junto a la capa personalizada de Huawei Emotion UI 3.1. En cuanto respecta a conectividad inalámbrica, este terminal ofrece lo básico: Wi-Fi b/g/n, Bluetooth 4.0, GPS y Glonass.
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Cámaras: Cumplen, Pero Sin Alardes
El Huawei Y6 monta un solo sensor trasero, con 13 megapíxeles de resolución. Son pocos píxeles para ser la cámara principal, aunque entra dentro del rango de un terminal de gama de entrada. No tiene nada de especialmente destacable. Cumple su función sin extravagancias, con resultados buenos pero nunca espectaculares. Tienen una buena velocidad de obturación, aunque el sensor no acepta demasiada luz y acaba sacando fotos subexpuestas donde los oscuros tienden a desaparecer. Las fotos que realiza son aceptables en su nivel de detalle, aunque el foco automático es sensible al movimiento. Donde la cámara del Huawei Y6 se ha quedado más corta es en sus modos de fotografía. Es cierto que puedes descargar algunos extras desde la misma aplicación de cámara, pero aún así siguen siendo pocos. El HDR funciona correctamente, aumentando la claridad de las zonas más oscuras -que sigue siendo su punto flojo- y rebajando la intensidad de esos puntos demasiado iluminados, aunque no obra ninguna maravilla y la sobreexposición es un problema común. Por último, la aplicación cámara incorpora la posibilidad de hacer fotografías con stickers que informan del lugar, el día o el tiempo que hacía en el momento de la fotografía, aunque hay poca diversidad.
En cuanto a la cámara frontal, es bastante limitada en resolución. Sus 5 megapíxeles incluyen el modo Belleza que realmente no produce una gran diferencia en la imagen y tampoco se puede configurar demasiado. Suaviza ligeramente la piel y aumenta el colorido, así como un extra en el brillo de los ojos. No es muy notable. El hecho de que la cámara frontal tampoco disponga de sistema dual de sensores y su apertura no sea muy destacable, implica que tampoco conseguiremos el efecto bokeh que podría sumar puntos a sus resultados.
El Huawei Y6s cuenta con una cámara trasera monolente de 13 megapíxeles con apertura f/1.8, AF, flash LED y grabación de vídeo 1.080p a 30 fps. La app de la cámara es sencilla e intuitiva. El modo Foto se sirve de la inteligencia artificial para el reconocimiento automático de escenas con unos resultados bastante acertados. En condiciones favorables de luz, la cámara se comporta correctamente y arroja unas imágenes con buen nivel de detalle, aunque en algunas ocasiones, los colores se tornan algo apagados. Sufre un poco en contraluces o escenas muy contrastadas, donde apreciamos una ligera pérdida de detalle en las zonas oscuras. El modo Belleza cuenta con un embellecedor ajustable en 10 niveles. El zoom -digital, obviamente-, mejor no abusar de él.
Por la noche o en escenas nocturnas, el Huawei Y6s sufre bastante: se aprecia mucho ruido, el efecto acuarela se hace evidente y se pierde una gran cantidad de nitidez y detalle. Además, las luces aparecen quemadas y difuminadas, y el AF pierde efectividad. La cámara frontal del Huawei Y6s dispone de un sensor de 8 megapíxeles con apertura f/2.0 y un pequeño flash en pantalla. Durante el día, el modo Foto logra unos selfies aceptables para este rango de precio, aunque la presencia de ruido y la pérdida de detalle son evidentes. En entornos oscuros, la calidad de las imágenes desciende en picado. Se echa de menos una opción para lograr el tan de moda efecto bokeh, aunque sea a través de software.
La cámara principal del Huawei Y6 II Compact ofrece una resolución de 13 megapíxeles y tiene Flash LED de doble tono; esta es capaz de grabar video en 720p y los resultados fotográficos son decentes, pero dejan que desear cuando se les compara con los de dispositivos de gama alta; las imágenes capturadas sufren de un tinte amarillento (sobreexposición), pero al menos la calidad se conserva en las tomas con baja luminosidad.
Conclusiones: Un Equilibrio entre Precio y Prestaciones
Los teléfonos que podamos encontrar en la categoría de gama de entrada son los más proclives a ofrecer experiencias menos completas en su uso. El Huawei Y6 2018 tiene puntos sin duda positivos, como es una buena batería, un gran panel con buen brillo, un sonido impresionante y el último sistema Android hasta que llegue la versión estable de Android P. El diseño es moderno y la estructura compacta. Ahora bien, tiene contrapartidas. La misma batería es un poco lenta en la carga, la pantalla estaría mejor con una buena ampliación de píxeles por pulgada, el diseño no destaca especialmente por nada y no hace falta mencionar la pesadez con la que se mueve la capa de personalización EMUI 8.0 sobre Android Oreo. Se echa de menos un lector de huellas, especialmente cuando el Face Unlock no es perfecto.
El Huawei Y6s es un dispositivo que, como casi todo en esta vida, tiene sus luces y sombras. En el primer grupo, el de las luces, tenemos un diseño que resulta atractivo a la vista y se siente cómodo en la mano. También destaca su pantalla, con un brillo -automático y máximo- de notable alto y con el añadido de la certificación TÜV Rheinland y de la película protectora que Huawei proporciona en sus terminales. La carencia de NFC y USB de tipo C también es un detalle -negativo- a tener en cuenta. En el grupo de las sombras, está su rendimiento: cualquier app tarda 1 o 2 segundos en abrirse y los saltos al hacer scroll por las redes sociales o por las páginas webs son a veces desesperantes. No creemos que la elección del procesador haya sido muy acertada, y un giga más de RAM tampoco habría sobrado. Tanto el apartado de la batería, con una autonomía suficiente para acabar el día y un tiempo de carga de 2,5 horas, como el de la fotografía, con unas cámaras -trasera y delantera- que aprueban pero no destacan, entran dentro de lo esperado para un móvil de esta categoría. La recomendación de comprarlo o no dependerá, por tanto, de qué aspectos valore cada uno en un teléfono que cuesta 139 euros.
El Huawei Y6 II Compact presenta un diseño simple pero funcional. Cuenta con un marco metálico sólido y la calidad de la construcción es muy decente. Su pantalla IPS capacitiva de 5 pulgadas ofrece una resolución HD de 1280 x 720 píxeles. El dispositivo está respaldado por 2GB de memoria RAM y 16GB de almacenamiento interno, ampliable mediante tarjeta Micro-SD. Proporciona resultados discretos en GPU y desempeño en juegos, siendo más adecuado para tareas casuales.
En definitiva, la serie Huawei Y6, en sus diversas iteraciones, ofrece opciones para aquellos que buscan un smartphone asequible. Si bien presentan limitaciones en rendimiento y características fotográficas avanzadas, compensan con una autonomía decente, pantallas aceptables y, en algunos modelos, un sonido sorprendentemente bueno. La elección entre los distintos modelos dependerá de las prioridades de cada usuario, considerando el precio, el diseño y las funcionalidades específicas que más valore.
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