Certificación de Calzado de Seguridad con Puntera de Fibra de Vidrio: Protección Esencial para el Trabajador

El calzado de seguridad es un implemento esencial para la protección personal en contextos de trabajos de riesgo o que ocurren en ambientes exteriores. Estos zapatos son muy importantes y obligatorios en la protección general de nuestra salud, ya que están diseñados para proteger los pies en ambientes laborales de riesgo. Su implementación en las empresas no es solo una cuestión de cumplimiento normativo, sino una inversión fundamental en el bienestar de los trabajadores. La no implementación de este tipo de calzado en las empresas puede conllevar a una multa económica, así como a sanciones de otra índole que, combinadas con otras faltas, pueden ocasionar el cierre temporal del lugar de trabajo. Estas normas pueden variar según la actividad, la gravedad del asunto y, naturalmente, del lugar donde se está laborando.

La Importancia de la Normativa y la Supervisión

En el Perú, el organismo encargado de supervisar que se cumplan con estas normas es la Sunafil. Sus inspectores tienen el deber de auditar a las empresas y conocer si estas están en regla con las normas de seguridad laboral y que sus acciones no ponen en riesgo la salud de las personas directa o indirectamente involucradas en dicho proceso. Para no tener estos percances en las empresas, es necesario que estas doten a sus trabajadores de implementos de seguridad que minimicen el riesgo de lesiones ocasionadas por accidentes fruto de la actividad laboral. Es por esto que las empresas buscan en el mercado equipos seguros, entre los cuales están los zapatos industriales para proteger los pies.

Inspector de Sunafil auditando una obra

Comprendiendo los Componentes del Calzado de Seguridad

A primera vista, el calzado de seguridad puede parecer sencillo, pero en realidad, sus componentes son muchos y muy técnicos. Cada zapato o bota de seguridad está diseñado con componentes específicos que trabajan en conjunto para proteger al usuario en entornos de riesgo. Cuentan con elementos que garantizan seguridad y mejoran el rendimiento del trabajador, adaptándose a diferentes industrias y necesidades específicas.

La Parte Superior: La Primera Barrera de Protección

La parte superior del calzado de seguridad es la primera barrera de protección frente a riesgos externos y juega un papel clave en la durabilidad y el confort. Es la encargada de proteger el pie de impactos, sustancias químicas y condiciones extremas como el calor o la humedad. Incluye todos los elementos situados por encima de la suela y está formada por varios componentes.

Uno de los principales motivos por los que solemos elegir un zapato de seguridad es el material principal del mismo. La elección del material depende de las condiciones específicas del entorno de trabajo, ya que cada tipo ofrece propiedades distintas. Por ejemplo, el cuero es conocido por su robustez, resistencia al desgaste y capacidad para ofrecer protección frente a factores como impactos o sustancias químicas. Dentro de los diferentes tipos de cuero, el de grano completo, el nubuck o el ante tienen variaciones en cuanto a durabilidad y resistencia al agua. Por otro lado, materiales como la microfibra son muy populares en sectores como la hostelería, ya que son ligeros, higiénicos y de fácil mantenimiento, ofreciendo un aspecto similar al cuero a un coste más accesible. La microfibra también tiene la ventaja de ser más transpirable, lo cual es esencial cuando se requiere un calzado cómodo para largas jornadas.

El revestimiento interior del calzado de seguridad tiene una función muy importante en cuanto a comodidad, especialmente para aquellos que pasan largas horas de pie o caminando. Aunque es invisible, su papel en el bienestar diario es fundamental. La elección del forro interior debe adaptarse tanto a las condiciones climáticas como a las necesidades del trabajo. En climas fríos o en trabajos al aire libre, los forros térmicos, como los de lana, ofrecen un aislamiento adecuado para mantener los pies calientes durante el invierno.

Los refuerzos y costuras del calzado tienen como objetivo mejorar la vida útil del zapato y reforzar la protección del trabajador. Elementos como la puntera reforzada se encargan de proteger los dedos de impactos y compresiones, a la vez que previenen el desgaste prematuro en la parte frontal del zapato. Algunos modelos incluyen protecciones adicionales, como la metatarsal, que refuerza la parte superior del pie para evitar lesiones en los metatarsos, o el refuerzo del maléolo, diseñado para proteger esta zona del tobillo de posibles golpes. Las costuras también influyen en la durabilidad, ya que las técnicas de fabricación y los materiales utilizados pueden marcar la diferencia entre un calzado que resiste condiciones exigentes y otro que se desgasta rápidamente.

El sistema de cierre es otro aspecto a tener en cuenta. Opciones como los cordones tradicionales, el velcro o la cremallera ofrecen distintos niveles de ajuste y comodidad según la actividad laboral. Innovaciones como el cierre BOA, con un sistema de ajuste preciso, evitan que los cordones se aflojen, mejorando la seguridad y la facilidad de uso.

La Suela: Estabilidad y Protección del Suelo

La suela es uno de los componentes más importantes del calzado de seguridad, ya que influye directamente en la estabilidad, el agarre y la protección frente a los riesgos del suelo. Compuesta por distintas capas según el nivel de protección del calzado, la suela exterior es la que entra en contacto directo con el suelo, ofreciendo resistencia al deslizamiento y absorbiendo impactos.

La plantilla interior tiene una función muy relevante en la ergonomía del calzado de seguridad por ser la parte que está en contacto directo con el pie. Habitualmente están fabricadas con espuma EVA o poliuretano (PU), y muchas incluyen tratamientos antibacterianos y sistemas de ventilación para evitar la acumulación de humedad y prevenir malos olores.

La entresuela, también conocida como suela intermedia, es un componente clave en la absorción de impactos y la estabilidad del calzado de seguridad. Ubicada entre la plantilla y la suela exterior, su función es amortiguar cada pisada, reduciendo la presión sobre las articulaciones y minimizando la fatiga durante largas jornadas laborales. Fabricada con materiales ligeros como el poliuretano o la goma EVA, la entresuela proporciona flexibilidad y una excelente capacidad de absorción de impactos. En algunos modelos avanzados, incorpora tecnologías antifatiga que mejoran la distribución del peso y optimizan la pisada, reduciendo el esfuerzo en cada paso. Sin embargo, no todos los zapatos de seguridad cuentan con este componente, ya que su inclusión depende del nivel de confort y protección que se busque.

La plantilla antiperforación es una de las partes destacadas del calzado de seguridad, diseñada para evitar que objetos punzantes, como clavos o vidrios, atraviesen la suela y lesionen el pie. Para cumplir con la normativa UNE-EN 20345:2022, esta plantilla debe ser capaz de resistir perforaciones con una fuerza de hasta 1100 Newtons, proporcionando una barrera eficaz contra elementos afilados. Tradicionalmente, el acero ha sido el material más utilizado para este propósito debido a su gran resistencia, aunque en la actualidad las fibras textiles han ganado popularidad gracias a su flexibilidad, ligereza y capacidad de cubrir una mayor superficie del pie.

La suela exterior es el punto de contacto directo entre el calzado de seguridad y el suelo, por lo que su material y diseño influyen directamente en la estabilidad y en la prevención de resbalones. La capacidad antideslizante es un requisito obligatorio en el calzado de seguridad y está regulada por normativas específicas. Para certificar su eficacia, las suelas se someten a pruebas que evalúan su tracción en superficies lisas, húmedas o aceitosas. Además del material, el diseño juega un papel crucial: patrones con tacos profundos, talón despegado o relieves estratégicamente distribuidos mejoran la adherencia y la estabilidad.

Diagrama de las capas de una suela de zapato de seguridad

La Puntera de Seguridad: Protección Contra Impactos

La puntera de seguridad es la encargada de resguardar los dedos de los pies frente a impactos y compresiones causadas por la caída de objetos pesados o golpes accidentales. Existen distintos materiales utilizados en la fabricación de punteras, cada uno con características específicas.

Puntera de Acero

La puntera de acero es la más tradicional en calzado de seguridad y sigue siendo una de las más utilizadas debido a su alta resistencia frente a impactos y compresiones. Según establece la norma EN ISO 20345, debe resistir impactos de al menos 200 J y una carga de compresión de 15 kN. Aunque es una de las opciones más robustas, su peso es mayor en comparación con otros materiales como el aluminio o el composite. Además, al ser un material metálico, puede transmitir el frío o el calor con más facilidad, lo que puede ser un factor a considerar en ciertos entornos laborales.

Las botas de seguridad con punta de acero suelen ser un poco más pesadas que las de puntera composite. Si estás realizando trabajos en lugares con detectores de metales como aeropuertos, establecimientos militares o gubernamentales, debes quitarte las botas y pasar el control de vigilancia sin ellas, ocasionando incomodidad ya que cada vez que pases por esto, toca realizar el mismo proceso.

Puntera de Composite o Fibra de Vidrio

La puntera de composite o fibra de vidrio es una alternativa más actual y ligera a las punteras metálicas, ya que ofrece una protección eficaz sin añadir peso innecesario al calzado. Una de sus principales ventajas es que no conduce la electricidad ni las temperaturas extremas. Además, su ligereza reduce la fatiga en jornadas largas y mejora la comodidad del usuario.

El composite con que están hechas las carcasas que se incorporan en las puntas de las botas de seguridad es un material compuesto por dos o más resinas con propiedades físicas o químicas distintas, con el objetivo de lograr un material más fuerte pero más liviano. Por lo general, este material es un compuesto de kevlar, fibra de carbono, fibra de vidrio.

Puntera de Aluminio

Por otro lado, las punteras de aluminio ofrecen una protección similar con menor peso, lo que mejora la comodidad sin comprometer la seguridad.

Diferencias Clave: Acero vs. Composite

Al momento de elegir qué calzado es el mejor, nos encontramos con una amplia gama de variedad de modelos que, en muchas ocasiones, no logramos identificar cuál es el más adecuado para cuidar la salud de quienes las utilizarán. Básicamente, en el mercado se encuentra el calzado con puntera de acero y con puntera en composite, entre otras características, pero ¿cuál realmente es el que necesitamos y qué diferencias existen?

A simple vista, no se puede distinguir la punta del calzado, por lo que el proveedor de estos debe indicar su material y esta debe estar sustentada por su respectiva ficha técnica.

Las punteras de acero suelen ser las más comunes de usar en la industria. La punta consta de una carcasa que cubre toda la punta de las botas y que, por lo general, su longitud va hasta donde empiezan los dedos de los pies. Debe ir recubierto en su interior con un material acolchado para que brinde mayor comodidad y no haga contacto directo con los pies, y en su parte exterior va cubierto con el material propio del calzado, que por lo general es cuero. Se recomienda que este acero sea inoxidable, ya que al no serlo, tiende a manchar las medias y a deteriorarse en un menor tiempo.

Las punteras de composite, por su parte, ofrecen una alternativa más ligera y no conductora, ideal para entornos donde la electricidad o las variaciones extremas de temperatura son una preocupación.

⚡️⚡️ PUEDE una Bota de Seguridad DIELÉCTRICA Tener PUNTA DE ACERO?? - Explicación

¿Qué Tener en Cuenta para Elegir el Mejor Zapato de Seguridad?

El mejor zapato de seguridad es aquel que brinda máxima protección sin descuidar la comodidad del usuario. Para esto, es necesario que aporten un equilibrio entre resistencia, estabilidad y el cumplimiento de las normativas vigentes.

Dentro de las principales características a tener en cuenta antes de comprar un zapato de seguridad encontramos:

  • Tipo de Riesgo: Elige según el tipo de riesgo: golpes, resbalones, cortes o electricidad. El calzado de seguridad cumple con normativas chilenas e internacionales, incluyendo puntera de seguridad, suela antideslizante y resistencia a impactos o electricidad.
  • Comodidad: La comodidad es fundamental, especialmente para quienes pasan largas jornadas de pie. Considera el peso del calzado, la transpirabilidad de los materiales y el sistema de amortiguación.
  • Materiales: La elección del material superior (cuero, microfibra, etc.) y del forro interior debe basarse en las condiciones del entorno de trabajo y las necesidades climáticas.
  • Talla y Ajuste: Asegúrate de que el calzado sea de la talla correcta y ofrezca un buen ajuste para evitar rozaduras y ampollas.

Tipos de Calzado de Seguridad

La denominación del calzado de seguridad puede variar según su altura: el botín cubre el tobillo, la bota llega a la pantorrilla y el zapato es tipo zapatilla.

Consideraciones Adicionales

El calzado de seguridad es una pieza fundamental en la protección laboral y se encarga de resguardar los pies de impactos, perforaciones, productos químicos y otros riesgos. Cuentan con elementos que garantizan seguridad y mejoran el rendimiento del trabajador, adaptándose a diferentes industrias y necesidades específicas.

Es importante recordar que hay otros aspectos importantes en el calzado de seguridad como el tipo de cuero, si es o no impermeable, tipo de suela con buen agarre para evitar resbalones, suela resistente a hidrocarburos, entre muchos otros. La elección final dependerá de las condiciones específicas del puesto de trabajo y las preferencias del usuario, siempre priorizando la seguridad y el cumplimiento de las normativas.

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