Bilbao, una ciudad que se ha transformado radicalmente en las últimas décadas, ofrece un escenario privilegiado para los amantes del ciclismo. Su particular orografía, dividida por la ría y rodeada de verdes colinas, junto con un centro urbano en gran parte llano y con tráfico controlado, la convierten en un destino ideal para explorar sobre dos ruedas. Desde carriles bici estratégicos que bordean la ría hasta desafiantes rutas de montaña en sus alrededores, Bizkaia brinda una diversidad de recorridos adaptados a todos los gustos y niveles de habilidad.

Explorando el Corazón de Bilbao en Bicicleta
La propia ciudad de Bilbao se presenta como un lienzo perfecto para el cicloturismo. El centro, con su escaso desnivel y tráfico reducido, permite recorrer fácilmente sus arterias principales. Los carriles bici, o "bidegorris", son una excelente herramienta para conectar puntos de interés y disfrutar del paisaje urbano sin las complicaciones del tráfico motorizado.
Un recorrido emblemático comienza en el Museo Guggenheim Bilbao, una joya arquitectónica diseñada por Frank Gehry que por sí sola justifica una visita. Pedalear por el Paseo de la Ría ofrece vistas espectaculares del agua y la arquitectura moderna que define la identidad de la ciudad. Este paseo fluvial es un eje fundamental para conectar diferentes barrios y disfrutar de la brisa marina.
Para sumergirse en la historia de Bilbao, nada mejor que dejar la bicicleta por un momento y adentrarse en el Casco Viejo. Sus estrechas calles empedradas, llenas de tabernas tradicionales y tiendas locales, invitan a perderse y descubrir la esencia más auténtica de la ciudad.
Un respiro verde se encuentra en el Parque de Doña Casilda, un oasis urbano ideal para una pausa. Sus senderos serpenteantes, rodeados de fuentes y jardines cuidados, ofrecen un entorno tranquilo para disfrutar de un momento de descanso o un paseo relajado en bicicleta.
Para los más aventureros y aquellos que buscan vistas panorámicas, el Monte Artxanda es una parada obligatoria. Aunque la subida puede suponer un desafío, la recompensa son unas vistas de 360 grados de Bilbao que quitan el aliento, mostrando la extensión de la ciudad y su entorno natural.
Ruta en bici de montaña. Bilbao - La Ola - Bilbao
Rutas Emblemáticas en los Alrededores de Bilbao
Más allá del núcleo urbano, Bizkaia despliega un abanico de rutas ciclistas que combinan naturaleza, patrimonio y desafíos deportivos. La variedad es tal que se pueden encontrar recorridos para bicicletas de carretera, de montaña, gravel e incluso para bicicletas eléctricas, facilitando el acceso a todos los públicos.
Una ruta popular y accesible es la que conecta Bilbao con la playa de La Arena, atravesando diferentes localidades de la Margen Izquierda y la Zona Minera. Este carril bici de aproximadamente 46 km (ida y vuelta) ofrece una experiencia ciclística agradable, aunque se advierte que la salida de Bilbao puede ser confusa y se recomienda precaución para evitar desvíos.
El Puente Colgante de Portugalete, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es otro punto de partida para exploraciones ciclistas. Desde allí, se pueden emprender rutas hacia Getxo, recorriendo la costa hasta los acantilados, o seguir la ría en dirección a Bilbao. Una ruta de unos 36 km que combina vistas del mar y la ingeniería del puente.
Para quienes buscan la exigencia del ciclismo de carretera, la ruta que incluye el Puerto de Urkiola es un clásico. Partiendo desde Durango o Mañaria, el ascenso a este puerto de primera categoría ofrece paisajes espectaculares. La bajada por Otxandio añade un componente de adrenalina a esta exigente pero gratificante ruta.
Otra opción desafiante es la ruta que asciende a Peña Angulo saliendo desde Bilbao en dirección a Güeñes. Tras un calentamiento por San Kosme, la ruta se adentra en terrenos que ponen a prueba la resistencia del ciclista.
La Ruta por el Parque Natural de Armañon, partiendo desde Balmaseda, es una inmersión en la biodiversidad y los paisajes impresionantes de esta área protegida. Permite una conexión profunda con la naturaleza, ofreciendo vistas panorámicas y la oportunidad de avistar fauna local.
La ruta desde Orozko hasta el Puerto de Orduña se presenta como una de las más desafiantes pero también de las más gratificantes. La exigencia de la subida se ve compensada por las panorámicas que se extienden a kilómetros y una profunda sensación de logro.
El Parque Natural de Urkiola ofrece una diversidad natural excepcional para los ciclistas. Desde senderos boscosos hasta caminos de montaña, esta ruta es una verdadera aventura para los amantes del ciclismo y la naturaleza, permitiendo experimentar la máxima diversidad que Bizkaia tiene para ofrecer.
La Ruta Anboto Itzulia, que circunda el emblemático monte Anboto, brinda vistas espectaculares y numerosas oportunidades para detenerse y admirar el paisaje circundante.

Rutas con Carácter Industrial y Vías Verdes
Bizkaia también conserva la huella de su pasado industrial, y algunas rutas ciclistas permiten explorarlo. La Ruta Industrial de Barakaldo, un recorrido de 15,5 km, invita a observar monumentos históricos y vestigios de la industrialización, ofreciendo una perspectiva diferente de la región.
Las vías verdes son otra opción atractiva, especialmente para aquellos que prefieren recorridos más suaves y seguros. La Vía Verde de Galdames, con sus 40 kilómetros de dificultad baja, permite visitar lugares de interés como la Ferrería de El Pobal y otros enclaves históricos.
Para quienes buscan combinar el ciclismo con la exploración de la naturaleza y la historia, la Ruta Barakaldo - Playa de La Arena es una excelente alternativa. Este recorrido de 45 km sigue el bidegorri hasta la playa, ofreciendo una experiencia variada que combina zonas urbanas y naturales.
El Anillo Verde de Bilbao es una ruta que, aunque no siempre presenta caminos de alta montaña, puede resultar exigente debido a sus desniveles. Sin embargo, ofrece una forma de recorrer la periferia de la ciudad y conectar con espacios naturales.
Consideraciones para el Ciclista en Bilbao
Para disfrutar al máximo de las rutas ciclistas en Bilbao y sus alrededores, es fundamental tener en cuenta algunos consejos prácticos. La seguridad es primordial: siempre se debe usar casco y respetar las señales de tráfico, incluso en carriles bici o carreteras secundarias con poco tránsito.
El alquiler de bicicletas es una opción viable para quienes no disponen de una propia. Existen diversas tiendas en la ciudad que ofrecen una variedad de bicicletas, incluyendo opciones eléctricas que facilitan la superación de desniveles importantes o la realización de recorridos más largos.
Consultar el pronóstico del tiempo antes de salir es crucial, ya que Bilbao puede presentar condiciones climáticas cambiantes, con episodios de lluvia frecuentes. Contar con ropa impermeable puede ser una gran ventaja.
La elección de la ruta debe basarse en el nivel de forma física y la experiencia del ciclista. Para aquellos que se inician, se recomienda comenzar con rutas más cortas y de menor dificultad, como las que recorren el Paseo de la Ría o el Parque de Doña Casilda, antes de aventurarse en ascensos montañosos o recorridos de larga distancia.
Las rutas que combinan bidegorris y carreteras secundarias son una excelente manera de experimentar la diversidad paisajística de Bizkaia. Estas rutas, a menudo realizadas por la mañana o en fin de semana, ofrecen una alternativa más tranquila al tráfico de días laborables.
La información recopilada de ciclistas experimentados, como las referencias a rutas específicas y las descripciones detalladas de sus características (dificultad, desnivel, tipo de terreno), subraya la riqueza y la accesibilidad del ciclismo en Bilbao. La mención de la exigencia de ciertas rampas, como las del Ganekogorta, o la belleza de los descensos, como el de Pagasarri, añade un toque de realismo y anticipación a la experiencia ciclista.
En resumen, Bilbao y su entorno ofrecen un paraíso para los ciclistas. Ya sea que se busque explorar la vibrante vida urbana, adentrarse en la historia industrial, o conquistar puertos de montaña, las opciones son prácticamente ilimitadas, garantizando una experiencia sobre dos ruedas inolvidable.